El Portal Humanístico en la red

 
 

 

 

 

 



 

 





 

 

 



Letanía de los Santos Angeles


Los ángeles están siempre presente en toda ocasión que se necesite de auxilio en situaciones desconocidas o de peligro, son los llamados Ángeles de la Guarda. Ellos tienen la misión de proteger en todo instante y asistir a las almas de sus custodiados aún después de su partida del mundo. Los ángeles asisten al mundo desde el principio de los tiempos y nunca han dejado su labor.

Cada persona tiene a su lado a un ángel protector que puede en ocasiones dejarse ver, sea por la misma persona o por otras. Pueden adoptar formas visibles diversas y no buscan que se los adore, pues son siervos de Dios tanto como cualquier mortal.

En tiempos en que el cielo se vuelve gris, cuando la esperanza se esconde detrás de densas nubes, cuando una tristeza invade el alma, debemos volver nuestra mirada al corazón, el órgano que late con fuerza ante una alegría, el órgano que se oprime ante la tristeza y el dolor, el órgano que Dios nos ha dado para mantener la vida. Debemos volver la mirada y poner atención a la voz del ángel de la guarda. En tiempos de en que el cielo se vuelve gris es cuando más necesitamos de la ayuda de nuestro ángel guardián.

Volverse niños nuevamente con la inocencia brillando en los ojos, olvidarse por un instante de la seriedad de la adultez, y así con la esperanza en el alma... pronunciar una oración.

Dios está cerca, Dios vive en cada corazón de cada persona. No es tarea de Dios llamar la atención para volver a El, es tarea del ser humano tenerlo en el pensamiento, corazón y palabra. Por eso cultivar una buena relación con los ángeles para que nos ayuden a acercarnos nuevamente a Dios es bueno. Cada cual sabe cual es su mejor manera de orar, de acercarse a su iglesia, de abrazar a su familia y amigos. Y siempre es bueno recordar palabras para nuestro ángel guardián, volver a decirlas como cuando en la inocencia de nuestra infancia aprendimos a decir.

Y para casos de grandes necesidades, invocar rezando la oración a todos los ángeles de todas la jerarquías celestiales como la siguiente:

Letanía de los Santos Ángeles

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Dios Padre, creador del ángeles, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, señor de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, vida de los ángeles, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros, Reina de los ángeles.
Todos los coros de los espíritus bienaventurados,

Santos Serafines, ángeles del Amor,
Santos Querubines, ángeles del Verbo,
Santos Tronos, ángeles de la Vida,
Santos Ángeles de la Adoración,
Santas Dominaciones,
Santas Potestades,
Santas Virtudes.

San Miguel Arcángel, vencedor del mal, ángel de la Fe y de la Humildad, ángel de la Santa Unción, patrono de los moribundos, príncipe de los ejércitos celestiales, compañeros de las almas de los difuntos.

San Gabriel Arcángel, ángel de la anunciación, mensajero fiel de Dios, ángel de la esperanza y de la paz, protector de todos los siervos y siervas de Dios, guarda el santo bautismo, patrono de los sacerdotes.

San Rafael, arcángel divino del Amor, dominador del espíritu maligno, auxiliador en caso de necesidad, ángel del dolor y de la cura., patrono de los médicos, viajantes y peregrinos.

Todos los Santos Ángeles, ángeles del servicio frente al trono de Dios, ángeles del servicio prestado a la humanidad, Santos Ángeles de la Guarda, auxiliares de nuestras necesidades, luz de nuestra oscuridad, amparo en todos los peligros, amonestadores de nuestras conciencias, intercesores ante el trono de Dios, defensores contra el enemigo, nuestros compañeros constantes, nuestros guías seguros, nuestros más fieles amigos, nuestros consejeros prudentes, nuestro modelo en la obediencia, consolación en el abandono, espejo de humildad y pureza; ángeles de nuestras familias, ángeles de nuestros niños, ángeles de los sacerdotes y curas de almas, ángeles de nuestra tierra y nuestra patria, ángeles de la santa iglesia; todos los ángeles, ayúdennos durante nuestra vida, asístannos en la hora de nuestra muerte, que en el Cielo habremos de agradecerles.

Cordero de Dios, que sacas los pecados del mundo, ¡perdónanos Señor!

Cordero de Dios, que sacas los pecados del mundo, ¡óyenos, Señor!

Cordero de Dios, que sacas los pecados del mundo,
¡ten piedad de nosotros!

L. Dios dio a tu respeto órdenes a los ángeles.
C. Ellos nos protegen en nuestros caminos.

Oremos:

Dios omnipotente y eterno, concédenos el auxilio de tus ángeles y ejércitos celestiales, a fin de que, por ellos, permanezcamos preservados de los ataques de Satanás, y por la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo y la intercesión de la Santísima Virgen María, liberados de todos los peligros, podamos servirte en paz, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
 

Valores Sociales

Portal de Ángeles

 

 

 


 

© Derechos registrados de Miguel Angel Arcel - Hecho el depósito según marca la ley 11.723 sobre
Derechos de la propiedad intelectual bajo el número 192710 - Anexo sobre el uso de esta web
aqui - Diseñada para una resolucion de 1600 x 900 pixeles