El Portal Humanístico en la red

 
 

 

 

 

 



 

 

 




 

 

 



El sol de la verdad (2° parte)

El tiempo es para el ser humano una continuidad que se desplaza independientemente del espacio formando sucesiones de eventos y por el que se establece el pasado, el presente y el futuro. Pero esto no es más que la ilusión del ser humano que define al tiempo y al espacio desde su humanidad, por un deseo de orden y dominio, por lo tanto el tiempo como el espacio, tal como están concebidos, son creaciones humanas, no están definidos desde lo que son sino desde lo que el ser percibe, y asi sucede con todo lo demás. Todo lo que ser humano percibe lo humaniza, es decir le da ese toque que tiene respuesta solo para lo que él percibe. Los tiempos para los distintos animales que comparten el mismo mundo humano son muy diferentes porque la percepción es diferente, porque el toque perceptivo lo hace asequible para cada quien.

El sol de la verdad no es una estrella física solamente que alumbra desde el espacio, sino que representa una etapa en la que se descubre toda la verdad y toda la mentira porque es una estrella del alma del universo. Asi como el ser humano reconoce que en sí hay algo más que un cuerpo, el universo tambien reconoce que posee un alma porque tiene conciencia de sí mismo al igual que el ser humano. El sol de la verdad está alumbrando ahora y es un sol nacido de la espiritualidad. Asi como el dia 31 de diciembre de 2001 fue anunciado el nuevo sol, asi es como ahora ha llegado el momento de verse el rostro tal como los ve Dios. Ese fue el significado de aquel mensaje.

Dios está viendo a los seres humanos tal como son y la verdad está siendo mostrada ante los ojos humanos tal como Dios los ve. La hipocresía y la maldad se pone de manifiesto de una manera tan pronta como nunca había sucedido en la historia. Ahora es el tiempo en que alumbrando el sol de la verdad se verán unos a otros tal como son, con sus falencias y ambiciones, con sus tristezas y miserias, con sus afanes desmedidos y desnudos ante la nueva luz.

Todo los grupos humanos está mostrándose tal como son, aún cuando traten de ocultar sus verdaderos designios y se disfracen las palabras con elaborados argumentos, todos tienen parte en alguna falencia de la que no pueden arrepentirse ya.

El nuevo sol espiritual está alumbrando y está dejando al descubierto los verdaderos rostros, los verdaderos designios de cada quien, esto sucede no solo a nivel social sino que tambien está sucediendo en las vidas privadas de cada ser, en cualquier lugar en que se encuentre, es posible que cada uno vea la verdad en sus amigos, en sus compañeros de trabajo, en la calle, en todas partes, porque es algo que afecta a todo y a todos hasta en sus más mínimos manifiestos.

Ahora es el tiempo de poner lo mejor de uno mismo en la consecución de verdaderos objetivos trascendentes que tienen que ver con la verdadera evolución humana, puesto que si uno pone toda su atención y fuerzas en el materialismo dominante de estos tiempos va abriéndose ante sí un abismo que no podrá evitar esgrimiendo tener poder material. Ante ciertas situaciones el dinero no puede comprar absolutamente nada, el dinero no puede comprar al amor, el dinero no puede comprar a Dios.

Una vez más: "Lo importante no es el dinero, sino lo que se hace con ese dinero, y además... lo que se hace por dinero"

Guarda tu tiempo para tus mejores tiempos, usa tu tiempo para mejorar los tiempos porque todo es una consecuencia de la forma de percibir al mundo, el mundo nuestro de hoy es una consecuencia de la percepción nuestra.

Se terminó el tiempo en que los argumentos divinamente disfrazados conseguían modificar situaciones en beneficio de unos pocos, de intereses partidistas y egoístas, se terminó porque alumbrando está el sol de la verdad.

Hubo un momento en que herido quedó el sol, herido porque emergió otro sol, una luz de la que se ven sus efectos pero no se alcanza todavía a ver su fuente, aquel día de abril de 2002 sucedió algo que nadie vio, que nadie oyó y sin embargo sus efectos se verán cada día más. Nadie que no haya lavado sus vestiduras podrá ver ese sol, porque es más que una estrella brillando en el espacio, es mucho más que un astro brillante, es la luz del alma del universo que comienza a brillar en los corazones individuales para ser uno con la vida, para ser grupo y ser unión, para ser paz y ser verdad, para ser verdaderamente humanos en busca de una trascendencia que nos dignifica desde la verdadera espiritualidad y no desde la posesión material. Porque la materia es consecuencia directa del espíritu, no es al revés. De acuerdo al espíritu que se le insufle a la materia así será el comportamiento de tal materia. La tierra es producto de un espíritu superior a la que se le ha dado alma pero tambien se le ha brindado la posibilidad de contener seres concientes de sí mismo para su transformación y evolución.

Para conocer la verdad no solo se debe escuchar lo que se dice, sino tambien lo que NO se dice. Para saber de la verdad no hace falta ser un erudito en temas psicológicos, basta con atenerse a los principios básicos de amor y libertad, de respeto y humanidad. Para conocer la verdad basta con el recuerdo de un tiempo en que nada teníamos y dependíamos del otro para sobrevivir, de quien nos alimentó en nuestros primeros años de vida cuando solo éramos vidas incipientes, vidas humanas pero sin la posibilidad de sobrevivir sin la ayuda del otro, ahora vivimos en un tiempo en que no sabemos de quién dependemos para morir a pesar de tanto esfuerzo y buena voluntad y esto es debido a la falsa autoestima y la autocompasión atenta que nos pone siempre en lugar de víctimas para llamar la atención de un otro todavía para que nos alimente y nos acune en sus brazos, a pesar de tanto rezo y esperanza, no se debería pedir que alguien nos ame, sino que tengamos a alguien a quien amar.

Hay un nuevo sol, hay una esperanza, ellos se fundan en lo poco que queda, en lo poco que hay, solo la unión hará la fuerza y la fuerza debe ser dirigida por la verdad y la verdad es aquella que resiste cualquier argumento sin que se tenga que aplicar la ley del más fuerte, porque esto último es en última instancia una vuelta a la ley de la selva.

Todavía habrá quienes se elevarán sobre sus propios egos y gritarán a los cuatro vientos "¿Quién como yo?" y se vanagloriarán de sus talentos para hacer o deshacer, pero permítanme que les recuerde y ya no en forma de interrogación, sino en exclamación "¡Quien como Dios!" a partir de allí cada cual haga lo que quiera, cada uno será responsable de sus propios actos.

© Miguel Angel Arcel
marc@angelred.com

Valores Sociales

Portal de Ángeles

 

 

 


 

© Derechos registrados de Miguel Angel Arcel - Hecho el depósito según marca la ley 11.723 sobre
Derechos de la propiedad intelectual bajo el número 192710 - Anexo sobre el uso de esta web
aqui - Diseñada para una resolucion de 1600 x 900 pixeles