El Portal Humanístico en la red

 

Flores medicinales | Plantas que curan | Frutas curativas | Flores de Bach | Artículos | Guia Verde | Almacén de la vida | Baños Curativos | Sano Humor | Postales Naturales | Portal de Ángeles | Informes Especiales | Psicologia y salud | Consultoría Psicológica

 


 

Google

 



  Aprende a fabricar tu propio placer!

El cerebro movido por las emociones, produce sustancias químicas que hacen que la persona eleve su autoestima, experimente sensación de euforia, se sienta animada, alegre y vigorosa, sin necesidad de tomar, inyectarse o fumar nada.

Estas sustancias que produce el cerebro son las denominadas hormonas endógenas, ya que se producen en la corteza cerebral. Algunas de ellas son:

La OXITOCINA, que se produce cuando existe un amor pasional y se relaciona con la vida sexual.

La DOPAMINA, que es la droga del amor y la ternura.

La FENILANANINA, que genera entusiasmo y amor por la vida.

La ENDORFINA, que es un trasmisor de energía y equilibra las emociones, el sentimiento de plenitud y el de depresión.

La EPINEFRINA, que es un estímulo para el desafío de la realización de metas.

Si hay abundancia de estas hormonas endógenas, hay inteligencia emocional e interpersonal; la persona se siente ubicada, sabe quién es, a dónde va; controla sus emociones, conoce sus habilidades y sus talentos y se siente dueña de sí misma.

¿Cuándo y cómo se crean estas drogas internas?. Se realizó un análisis bioquímico a la sangre de la Madre Teresa y se halló que era una persona altamente DOPAMÍNICA, es decir, plena y feliz.

¿Cómo se desarrolla esta condición? A través del:

"servicio a los demás".


¡Que sencillo y comprometedor era el secreto de la felicidad de la Madre Teresa!

Otros descubrimientos como estos: Cuando una mujer va a dar a luz, se vuelve altamente DOPAMÍNICA; es decir, genera una catidad enorme de DOPAMINA (la droga del amor y la ternura).

Cuando estamos enamorados, la DOPAMINA aumenta 7000 veces su cantidad, acompañada de la OXITOCINA, responsable de la pasión sexual y de las FENILANANINAS, responsables del entusiasmo, bloqueando el aspecto de la lógica y la razón.

En los recién casados, se produce gran cantidad de OXITOCINA, que es responsable del amor pasional. Por eso ellos irradian felicidad, se sienten plenos, alegres y motivados.

Como vemos la felicidad no es algo vago e impreciso, ni una sensación nebulosa: es el efecto de un flujo correcto de sustancias químicas que proporcionan al ser humano su equilibrio físico y psíquico. Así la felicidad se puede incrementar por medio de las siguientes actitudes o actividades, todas productoras de éstas hormonas:

*Amar y disfrutar apasionadamente lo que hacemos.

*Tener relaciones sociales con personas que nos motivan y enriquecen nuestra fuerza vital.

*Tener una autoestima positiva y un sentido del valor personal.

*Trabajar y lograr pequeñas o grandes metas.

*Descansar y dormir profundamente.

*Manejar adecuadamente el estrés.

*Hacer ejercicios regularmente.

*Recordar los momentos felices de nuestra vida, ya que, en esos momentos la mente no distingue entre lo real y lo imaginario.

El secreto está dentro de nosotros. Sentirnos felices es, en parte, una cuestión de actitud hacia la vida.

La felicidad no se consigue en el exterior, sino que es creada mediante una vida llena de amor, entrega, optimismo, ejercicio, satisfacción personal ante el logro de metas, vocación y devoción por lo que se hace.


 

Informes
 

Página Principal
 

 


 

© Derechos registrados de Miguel Angel Arcel - Buenos Aires - Argentina.  Hecho el depósito según marca la ley 11.723 sobre Derechos de la Propiedad Intelectual 
Diseñada para una correcta visualización en 800 x 600 pixeles.

Anexo sobre el uso de esta web haga clic Aqui